MARICRÓNICA poemas políticos 🔥🐯

Tu nombre Palestina

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Ruego a los dioses que me den paciencia, pero no tanta como para resistir las filas de ataúdes, que me den discreción, pero no tanta como pa...

El peligro

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De las torres vigías de Occidente salen bueyes y lunes y catecismos para que no triunfe el blanco ni el rojo para que la belleza no supere l...

Solo libertad

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Solo ensuciar la chaqueta metálica de la noche .......... hasta que salte el leopardo que duerme en la avellana. Solo agitar la corbata plan...

También os quiero

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Así os quiero, tal como sois, mujeres como violines y leopardos, tiernas y feroces, a veces de hierro y a veces de diamante forjadas, siempr...

Un loco que se cree Batania

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Cada vez que mi verso se pone en los tacos de salida siento una muchedumbre de voces en la cabeza, siento a mis bisabuelos y abuelos muerto...

Los indignados

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Se distingue al indignado en que lleva las pupilas como mal encajadas en los ojos. Y los ojos como mal encajados en la cara. El indignado es...

Qué lástima

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¡Qué lástima nos dais, madrileños sopladores de banderas, qué lástima vuestra triste ciudad parada en el mismo lugar de la tierra! ¡Qué lást...

Las selvas ceden...

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LAS SELVAS ceden, los nodos avanzan, los autobuses al rombo por ciento salen de madrugada y se aparean con las farolas, habrá parada de metr...

El cóndor del nosotros

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Vas, como un tímpano por un túnel, como una bala lanzada contra el revólver, mostrando tus venas salvajes tus tripas salvajes tus dientes, y...

Las nuevas flores de la desobediencia

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Siempre habrá monjas malcaradas que lean torcido el Evangelio. Y niños que seguirán naciendo con un erizo en la cabeza. Y mujeres con un sol...

Por si acaso

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POR SI ACASO. Porque nunca se vio césar derrocado por un verso o guerra detenida por un libro, pero por si acaso. Nunca se curó la enfermeda...

Vivienda / Viviendo

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Señores del gobierno infinitivo, participiamente diputados, díganme cómo, dónde comer sin comiendos, dónde soñar sin soñandos, de qué man...

Los extranjeros

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Ningún águila de oro volaba sobre Lauros el día en que nació mi padre; en Astobieta no había escudos de armas ni aldabas repujadas; no habí...

Los saciados

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No escupen gusanos contra las corbatas. No atacan las hebras puras del silencio. No lanzan proclamas a los funebristas. No dudan ni borran l...

Las fresas

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Siempre le pedía fresas a mi madre y mi madre me gritaba las fresas en mayo las fresas en mayo. Y cuando mayo llegaba yo era un bosque de fr...

Antes de que el fascismo vuelva a España

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Antes de que el fascismo vuelva a España, dile a la chica de la media melena amarilla que te gusta el reflejo que hacen sus ojos cada vez qu...

A los veinticinco años

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La gente de Madrid se mata a los veinticinco años. La gente de Madrid nace blanca y crece en rojo, pero se mata a los veinticinco años. La ...

Hubiera yo nacido...

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Hubiera yo nacido en una tierra con una sola calle y una sola tasca y una sola fuente, con una lengua tan linda que no pudiera llamarse Leng...

Siembra

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El miedo que tuve, si pudiera encerrarlo en una ballena muerta y ponerlo al sol colgado de unos cables eléctricos, el miedo a vuestra necesi...

La nectarina

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Esta misma mañana, en la frutería de al lado, al caerse al suelo una de mis nectarinas, el frutero me ha dicho “perdone caballero, ahora se ...
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